
En Fundición González sabemos que la calidad es clave en cada pieza que producimos. Para lograrlo, seguimos un estricto control en cada etapa del proceso de fundición. Utilizamos materias primas certificadas, llevamos a cabo rigurosos ensayos metalúrgicos y aplicamos técnicas de inspección como pruebas ultrasónicas y análisis de composición química.
Cada pieza que fabricamos pasa por un proceso de verificación que garantiza su resistencia y durabilidad. Implementamos metodologías avanzadas para optimizar la microestructura del hierro fundido, asegurando que cumpla con los requisitos mecánicos y estructurales que exigen nuestros clientes.
Nuestra planta de producción está equipada con maquinaria de última generación, lo que nos permite mantener una precisión milimétrica en cada componente fabricado. De esta manera, no solo cumplimos con las normativas internacionales, sino que también superamos las expectativas de quienes confían en nosotros.
Además, llevamos a cabo auditorías periódicas y trabajamos en estrecha colaboración con nuestros clientes para garantizar que sus especificaciones sean cumplidas al detalle. Este compromiso con la calidad nos ha permitido mantener una sólida reputación en el sector de la fundición de hierro.